Mientras miles de personas esperan con ansiedad el 11 de
junio de 2026, día de la inauguración del Mundial, otras tantas viven en la
angustia de buscar a sus desaparecidos. Al grito de: «México, campeón en
desaparición», las madres buscadoras intentan hacer visible ante el mundo
la otra cara de este país, donde a diario desaparecen 40 personas.
Denuncian que, mientras el gobierno utilizó recursos para
arreglar la CDMX, Guadalajara y Monterrey, dispuso también de muchos elementos
de seguridad para contenerlas; esto incluyó tapar las fichas de búsqueda y
quitar las mantas que colocaron en el Viaducto Miguel Alemán rumbo al estadio
en la capital. Asimismo, para el partido entre España y Perú, encapsularon a
las madres buscadoras al acercarse al estadio Cuauhtémoc en Puebla, en lugar de
acompañarlas en su trabajo de campo.
El acumulado total: México supera las 133,000
personas desaparecidas y no localizadas desde que se tiene registro formal
Diferencias por Género en el Rango Diario
Aunque el promedio general se mantiene cerca de los 40 casos al día, las características de las víctimas varían drásticamente según el sexo:
Hombres: Representan el porcentaje mayoritario de los casos diarios (~75%). El perfil recurrente es el de jóvenes y adultos en edad productiva (entre los 20 y 40 años), comúnmente ligado a dinámicas de violencia territorial y reclutamiento forzado por parte del crimen organizado.
Mujeres y Niñas: Aunque representan una proporción menor en el acumulado total, las desapariciones de mujeres han mostrado incrementos alarmantes. En su caso, el pico diario se concentra de manera desproporcionada en adolescentes de entre 10 y 19 años, un patrón fuertemente vinculado a delitos de violencia de género y redes de trata de personas.
Organizaciones civiles reportan que, en el caso de las
mujeres y menores de edad, las dinámicas suelen estar estrechamente ligadas a
delitos de violencia de género, trata de personas y explotación.
Históricamente, cinco estados han concentrado cerca del 42% al 44% de la totalidad de los reportes en el país. Las entidades con mayor incidencia acumulada son:
- Jalisco
(se mantiene a la cabeza nacional en cifras totales). Sede mundialista
- Tamaulipas
- Estado
de México y la Ciudad de México. Sede Mundialista
- Veracruz
- Nuevo
León. Sede Mundialista
- Michoacán
La Crisis Forense y la Impunidad
El problema de la desaparición va de la mano con una crisis
institucional para la localización e identificación:
- Crisis
Forense: Se calcula que en las morgues, fosas comunes y centros de
resguardo del país existen decenas de miles de cuerpos e indicios humanos
sin identificar, rebasando las capacidades operativas de las fiscalías
locales.
- Tasa
de Impunidad: Diversos análisis del Comité contra la Desaparición
Forzada (CED) de la ONU y de colectivos de búsqueda locales apuntan a que
el porcentaje de casos de desaparición que llegan a una sentencia
condenatoria es menor al 2% al 5%, lo que perpetúa la repetición de estos
crímenes.
El rol de las familias
Ante las fallas institucionales, el panorama actual en
México está profundamente marcado por los Colectivos de Buscadores
(integrados en su inmensa mayoría por madres y familiares). Ellas son quienes,
con sus propios recursos y herramientas, realizan las jornadas de búsqueda en
campo para localizar fosas clandestinas y traer de vuelta a sus seres queridos.
Mientras los reflectores del mundo iluminan las canchas y celebran los goles, las luces de la realidad mexicana siguen alumbrando una tierra sembrada de ausencias. El Mundial de 2026 pasará, los estadios se vaciarán y las medallas serán entregadas, pero para miles de madres buscadoras el cronómetro no se detiene. La verdadera victoria de México no se jugará en los noventa minutos de un partido de futbol, sino en el día en que la dignidad humana valga más que una fachada turística, y en el que buscar a un hijo no sea un acto de resistencia, sino un derecho acompañado por el Estado. Detrás de la fiesta, el grito sigue siendo el mismo: no son cifras, son vidas que faltan.
Marcela Barrera