Ir al contenido principal

La violencia familiar no es parte del juego: El impacto de los mundiales

 




    La violencia familiar no es consecuencia del resultado de un partido y tampoco es una forma aceptable de expresar frustración, enojo o emoción. Durante el Mundial, todas y todos podemos jugar en equipo para proteger a mujeres, niñas, niños y adolescentes. Porque la verdadera celebración también debe vivirse dentro de los hogares.

Los datos: ¿Qué dice la evidencia sobre el fútbol y la violencia intrafamiliar?

Diversos estudios internacionales han identificado una relación directa entre los grandes eventos deportivos y el aumento de la violencia familiar:

  • El resultado no importa: Un estudio en Inglaterra encontró que los casos de violencia familiar aumentaron un 26% cuando el equipo de la persona agresora ganaba o empataba, y un 38% cuando perdía.

  • El factor alcohol: En días de partido, los casos vinculados al consumo de alcohol aumentaron hasta un 47% en comparación con un día normal.

  • El peligro posterior: Se identificó que, aunque los incidentes pueden disminuir durante el partido, aumentan de forma sostenida después, alcanzando un pico entre 10 y 12 horas después del inicio del juego.

La prevención no debe limitarse a los 90 minutos del partido, sino extenderse a las horas posteriores, cuando la atención pública ya está en otros temas.


¿Por qué aumenta el riesgo de violencia doméstica durante el Mundial?

Es importante aclararlo: el fútbol no causa la violencia. Sin embargo, durante estos eventos coinciden factores de riesgo que pueden detonar o agravar situaciones que ya existían en casa:

  1. Consumo excesivo de alcohol: Suele incrementarse notablemente durante las celebraciones, reuniones o días de partido.

  2. Apuestas y presión económica: Las pérdidas de dinero o las discusiones financieras pueden detonar conflictos familiares.

  3. Intensidad emocional sostenida: La euforia, frustración o tensión del partido pueden descargarse injustamente contra los miembros del hogar.

  4. Normas sociales de masculinidad: La presión por “defender” a un equipo o reaccionar de forma agresiva a veces refuerza comportamientos violentos.


Señales de alerta: Aprende a identificar el peligro

Mientras muchas familias disfrutan, para otras el riesgo aumenta. Mantente atento a estas señales en tu entorno o vecindario:

  • Gritos, golpes o ruidos violentos repetidos en una casa vecina, especialmente durante o después de los juegos.

  • Llantos prolongados o silencios sospechosos tras discusiones intensas.

  • Niñas, niños o adolescentes que muestran miedo cuando se acerca la hora del partido.

  • Cambios bruscos de comportamiento (retraimiento, ansiedad, aislamiento o tristeza severa).

  • Marcas físicas sin explicación lógica.

  • Insultos, amenazas, humillaciones o control constante en el hogar.

  • Menores que evitan volver a casa o que justifican constantemente el comportamiento violento de un adulto.


Reportar no es entrometerse, es proteger

Ganar, empatar o perder nunca debe traducirse en violencia. Si escuchas, ves o sospechas de una situación de riesgo, no te quedes callado.

📞 Líneas de ayuda y denuncia:

  • 079 (Opción 1)

  • 9-1-1




 

                                                                            Marcela Barrera 


Entradas más populares de este blog

ABUSO ECONÓMICO A LOS ADULTOS MAYORES

       E l abuso económico, es el tipo de maltrato más común en la vejez , ya que, el adulto mayor confía en la persona que realiza el maltrato. El abuso y abandono económico afectan negativamente la confianza entre los miembros de la familia. El abandono económico es otro tipo de abuso y se da cuando el encargado de cuidar al anciano y sus bienes hace un uso indebido del patrimonio que custodia. Es posible que quien realiza este maltrato no se dé cuenta de que sus conductas son abusivas y negligentes hacia los adultos mayores, que pueden ser sus padres o abuelos. Los ancianos son a veces víctimas de abusos financieros , pues hay personas que abusan de la vulnerabilidad de estos, generalmente los abusadores son parte de su familiar, es decir, el cónyuge, los hijos o los nietos. Se creen con el derecho de disponer de los bienes, pues probablemente los heredarán después. Pueden tomar el dinero o las propiedades para prevenir que otros miembros de la familia lo...

LA VIOLENCIA TAMBIÉN SE MIDE

       VIOLENTÓMETRO E s un material gráfico y didáctico que nos permite conocer las diferentes manifestaciones de violencia que se presentan en la vida cotidiana. Es útil cuando no tenemos conciencia de que una conducta es violenta y por tanto, suelen aceptarse como normales, permitiendo que sigan pasando y que se incremente el grado de agresividad en ellas.     El violentómetro nos permite detectar conocer y estar alerta ante conductas de abuso, las manifestaciones de violencia que contiene no necesariamente se presentan en ese orden, no son consecutivas, se pueden presentar intercaladas, sin embargo, nos demuestra cómo van aumentando las conductas agresivas, de manera gradual de forma cuantitativa y cualitativa, desde las más sutiles hasta las más intensas. La gráfica del violentómetro está basada en la propuesta del Instituto Politécnico Nacional. La clasificación amarilla explica las conductas que podemos considerar como normales, como no ag...

CÓMO IDENTIFICAR A UN ABUSADOR

A unque los hombres también pueden ser abusados, las mujeres son generalmente las víctimas. Un abusador en potencia puede ser identificado porque presenta uno de los siguientes síntomas o una combinación de ellos: - El Encantador: puede demostrarle a la mujer atención, la corteja todo el tiempo de manera gentil y amorosa, pero exige un compromiso exclusivo. - El Celoso: ve en todos los hombre una amenaza para la relación y la acusa a ella de coquetear con todos. Lo irónico es que muchas veces él si tiene otras mujeres. - El Manipulador: es muy interesante porque conoce los puntos débiles de su pareja y utiliza su vulnerabilidad para dominarla y abusar de ella. - El Controlador: quiere saber todo lo que hace su pareja, a donde va con quien habla, puede revisarle el celular, sus redes sociales y hasta seguirla. Viola la intimidad de la pareja. - La Víctima: él nunca es culpable de nada. Sus errores y malas decisiones siempre son culpa y responsabil...