La violencia sexual es una realidad compleja que va mucho más allá de la agresión física. La Organización Mundial de la Salud (OMS). Define la violencia sexual como:
“todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o
insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o
utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por
parte de otra persona, independientemente de la relación de ésta con la
víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”.
Este tipo de violencia se emplea para humillar, castigar, controlar, vulnerar, atemorizar y destruir. Podemos hablar de amenazas, engaños, seducción o confusión. La víctima se siente impotente, desprotegida y humillada.
Factores que propician la violencia sexual:
1.-Factores individuales y relacionales:
- Pertenecer a una pandilla.
- Consumo de drogas o alcohol.
- Personalidad antisocial.
- Exposición durante la niñez a la violencia entre los padres.
- Antecedentes de abuso físico o sexual en la niñez.
- Escasa educación.
- Aceptación de la violencia.
- Múltiples parejas o infidelidad.
- Opiniones favorables a la inequidad de género.
2.-Factores comunitarios y sociales: (Estos factores son además determinantes en la prevención de la violencia sexual).
- Normas tradicionales y sociales favorables a la superioridad masculina
- Sanciones jurídicas poco rigurosas contra la violencia.
La violencia sexual afecta a todos: No distingue género, raza, edad, religión ni estrato social. Hombres, mujeres, o parte de la comunidad LGBTIQ+ y niños/as pueden ser víctimas.
Los niños varones y los hombres también pueden ser víctimas de violencia o coacción sexual, este tipo de violencia tiene lugar en diversos entornos como el hogar, lugares de trabajo, la escuela, las calles, instituciones militares o religiosas y prisiones.
El agresor es alguien cercano, las víctimas generalmente conocen a quien las abusa. Los abusadores sexuales generalmente atacan a alguien conocido, un amigo/a, vecina/o, compañero/a de trabajo, de clase o algún familiar. En el caso de los adultos el 73% conoce a su agresor y en el caso de los niños el 90%.
El entorno de riesgo, aproximadamente el 40% de los abusos se dan en la casa de las víctimas y el 20% en casa de algún conocido, vecino, amigo o familiar, rompiendo la falsa idea de que el riesgo solo está en la calle o con extraños.
¿Por qué la mayoría de los casos no se denuncian?
Solo el 5% de los casos de violación son denunciados. Este silencio no es por indiferencia de la víctima, sino por barreras sistémicas:
- Miedo a la revictimización o a no ser creída.
Temor a represalias del agresor o al estigma social.
Desconfianza en las autoridades y en los procesos judiciales.
Presión externa para proteger al agresor o "mantener la paz" familiar.
Muchas víctimas que si denuncian se dan cuanta que al final no hay consecuencias ni condena para el agresor.
Si no hay consentimiento entonces es violación: Consentimiento significa estar activamente de acuerdo con realizar actividades de índole sexual con una persona. El consentimiento le indica a la otra persona que deseamos tener relaciones sexuales. La actividad sexual sin consentimiento es una violación o agresión sexual. Conoce más en: Violencia Sexual y Consentimiento: Un Derecho Fundamental
La violencia sexual impacta todas las áreas de la vida: la salud física, el bienestar psicológico, las relaciones familiares, el entorno laboral y la paz espiritual. Reconocer que es un crimen violento es el primer paso para buscar justicia y sanación.
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